Hace 40 años de aquella infamia

Hace 40 años que ocurrió el “éxodo del Mariel”. Ciento veinticinco mil cubanos arribaron a Estados Unidos entre el 15 de abril y el 31 de octubre de 1980. Cuarenta años después los “marielitos” tienen un desempeño económico y social semejante al de la media blanca norteamericana, pero han servido, además, para revitalizar el mundo artístico hispano en Estados Unidos. Todo comenzó cuando llegó a Cuba un joven diplomático peruano llamado Ernesto Pinto-Bazurco Rittler. El 1 de abril a bordo de un autobús conducido por Héctor Sanyustiz viajaba media docena de cubanos desesperados por salir del país. Estrellaron el vehículo contra la entrada de la embajada peruana y lograron franquear el portón. Los guardias dispararon, hiriendo a Sanyustiz, pero le costó la vida a uno de los policías. Murió víctima del “fuego amigo”. En tres días entraron en la Embajada 10,856 personas: 5 personas por metro cuadrado de jardín. Fue un caso único en la historia de las relaciones entre países.Eran una muestra absoluta de la sociedad: había médicos, ingenieros, agricultores, abogados, gente muy educada, menos educada y nada educada. Los cubanos querían ser razonablemente felices, no héroes forzados al sacrificio de sus vidas por un personaje sediento de gloria. Entre 1965 y 1973 salieron 300,000 cubanos ordenadamente. En 1980 Fidel insistió en el mismo esquema. Sólo cambió el puerto de salida. En esta oportunidad no sería Camarioca sino Mariel. Afortunadamente, el crimen y las barbaridades que les hicieron a los “marielitos” fueron documentados por medio de la prensa, libros y películas. De pronto, el paraíso era una fuente de desencanto.  

Estados Unidos aplica la Convención de Palermo: el castrochavismo es crimen organizado y no política

El “mecanismo para combatir mas eficazmente la delincuencia organizada trasnacional” abrió competencia ante el sistema de Justicia de los Estados Unidos oficializando el concepto de que el “castrochavismo” es crimen organizado y no es política. Del imperio de la ley. De eso se tratan las acusaciones criminales en Cortes de Distrito de los Estados Unidos. La “conspiración narco-terrorista”, producción y tráfico de cocaína fue asumida por este grupo criminal que controla el poder político de facto bajo el alias de “socialismo del siglo XXI” hoy “castrochavismo”. En columnas, libros y conferencias he afirmado e insisto ahora, que los delincuentes que detentan y detentaron el poder en los países con dictaduras del castrochavismo no tienen ningún tipo de inmunidad o privilegio, ni están protegidos por concepto alguno de soberanía, no intervención ni territorialidad, porque se trata de un “grupo delictivo organizado” (Art. 2 de la Convención de Palermo) que comete “delitos graves de carácter trasnacional” (Art. 2 inc 2). Este no es un tema político ni de relaciones internacionales. Es un asunto de justicia, de crimen transnacional.

DURA LEX SED LEX

Pudiéramos preguntarnos si la fe, entendida como la certeza de lo que se anhela, y la esperanza, o sea, la confianza en que ocurrirá aquello que deseamos, van unidas, en ese mundo complejo que es el alma. Pero, asimismo, cuál de ellas iría primero. Ese es el tema de una conversación entre dos venezolanos exiliados, dado el cataclismo generado durante las últimas casi dos docenas de largos años. “Dura lex, sed lex” “la fe y la esperanza se han unido, para salir de la penuria a la que nos tienen sometidos”. “Dios no olvida”. Esa pareciera la situación de una Venezuela destruida. Para castigar a los causantes y restablecerse como república ha de acudir a “Dura Lex, Sed Lex” y aplicarla en todo su rigor. Las probables injusticias, de haberlas, serían nimias, al comparárseles con los crímenes.

Se busca uno o varios patriotas venezolanos

Creo que esto significa el fin del chavismo. El jueves 26 de  marzo Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y otros de sus cómplices más cercanos fueron formalmente acusados de narcotráfico, lavado de dinero y colaboración con las bandas terroristas de las FARC, por las más altas instancias del gobierno de Estados Unidos. Incluso, les pusieron precio a las cabezas de este triste elenco. ¿Hasta cuándo durará Maduro al frente del gobierno de Venezuela? hasta que alguien de su entorno decida eliminarlos. Ese patriota venezolano que busca Estados Unidos puede invocar razones de Estado. Se trataría de evitar la eventualidad de una operación exterior contundente y generalizada a cargo de Estados Unidos. USA barrería desde el aire las instalaciones militares, mientras los venezolanos demócratas, acompañados de los brasileños y colombianos ocuparían el territorio. En ese caso el patriotismo no estaría reñido con las recompensas en metálico.

La OEA, centro polí­tico de Las Américas

La Organización de Estados Americanos, OEA, fué el último escenario del constante enfrentamiento hemisférico entre los que defienden la democracia sin apellidos y quienes promueven el Socialismo del Siglo XXI. La OEA, es un centro de debate político y económico, pero desde que el castrismo mostró sus ambiciones imperiales en 1959, ha sido el tablado principal de los antagonismos entre la libertad y las dictaduras ideológicas. Almagro durante toda su gestión ha estado enfrentado a los políticos identificados con el castro chavismo, en consecuencia, estos han recurrido a todos los recursos posibles para neutralizarlo y sacarlo de su posición. Para beneficio de la democracia y perjuicio de las dictaduras ideológicas Almagro obtuvo la mayorí­a de los votos.

Pandemia Covid-19: criminalidad de dictadores castrochavistas e indefensión de los pueblos

La pandemia prueba la naturaleza delictiva de los dictadores castrochavistas y la gravísima situación de indefensión de los pueblos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. La libertad de expresión y la libertad de prensa son condiciones esenciales que demuestran el vigor de la democracia. El “castrochavismo” es “la denominación que describe el sistema de crimen organizado transnacional que usurpa el poder político. que debe ser tratado como una estructura de delincuencia organizada y no como proceso político”. El COVIT19 encontró a las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua en crisis económicas y sociales terminales, en situación de miseria, con crisis humanitarias, como narco estados, con sus sistemas de salud prácticamente inoperativos por insuficiencia de recursos, medios e insumos y con condiciones de vida de sus ciudadanos por debajo de las mínimas sanitarias y de alimentación, con centenas de presos políticos y millones de exiliados. Frente al COVIT19 la dictadura jefe de Cuba optó por usufructuar la situación ofreciendo -sin éxito- sus “médicos esclavos” a otros países en busca de generar ingresos. El régimen usurpador de Venezuela usa la pandemia para recuperar el “poder factico de Maduro” con el apoyo militar. En Nicaragua decidieron afrontar “la pandemia con amor y marchando”. Los dictadores están usando la pandemia para fortalecerse en el poder que usurpan cometiendo mas crímenes, afirmando su poder de hecho para continuar sometiendo y oprimiendo. Es una situación que puede convertirse en una “hecatombe” o un “genocidio” contra pueblos que solo aumentan en su grado de indefensión.

CORONONAVIRUS, OTRAS PANDEMIAS Y SUS CAUSANTE

La historia es testigo de un sinnúmero de enfermedades terribles, calificadas como “pandemias” por la Organización Mundial de la Salud.   Para esta importantísima Agencia de las Naciones Unidas, que tiene confiada la responsabilidad internacional de la salud pública, “pandemia no es otra cosa que una epidemia a una escala mayor, mucho más extendida. y una epidemia no es otra cosa que una enfermedad que alcanza un nivel de incidencia mayor que el normalmente esperado. Que el pesimismo no nos arrope, mantengamos la fe y la esperanza para salir airosos y proseguir combatiendo las pandemias, tanto las virulentas, como las de índole política, económica  y social.

Globalismo y Nacionalismo: Put The Planet First

La actual crisis comenzó en un mercado al aire libre de animales vivos en un remoto rincón del mundo. Las Bolsas de New York y Londres cayeron en picado. El acabose. El Armagedón. La anécdota se saldará con varios millones de muertos, incluso más de dos en Estados Unidos de acuerdo con la revista The Economist, esto debe ponerle fin al debate idiota entre los “nacionalistas” y los “globalistas”. El nacionalismo no sólo es una estupidez. Es peor aún: es imposible, pese a lo que digan o voten los partidarios del Brexit. La idea de “put America (o Inglaterra, Rusia, China o Alemania) first” es una necedad. El globalismo surgió, de manera embrionaria, hace miles de años, A fines del siglo XV el globalismo cobró un nuevo impulso con el descubrimiento de América en 1492. Finalmente, a partir de los siglos XVII y XVIII Francia y Alemania (que se convirtió en una nación unificada por Prusia en el siglo XIX) recogieron el testigo, mientras Inglaterra desataba la revolución industrial y se alzaba a la cabeza del mundo, desovando en América trece colonias que acabaron por independizarse y, como tuvieron muy en cuenta el pensamiento de la ilustración escocesa, terminaron por transformarse en la república más exitosa de la historia. Nada de esto hubiera sucedido sin una mentalidad globalista. Hay que olvidarse del nacionalismo. La democracia representativa, el culto por los derechos humanos, el mercado y la libertad. Eso también es la globalización. Put the planet first.

¿Por qué votamos como lo hacemos?

El voto democrático no siempre genera buenos gobiernos. Consecuentemente, entender la conducta del votante es uno de los temas más estudiados en ciencias sociales en disciplinas como economía, ciencia política, psicología y sociología. La teoría romántica de la democracia también señala que los votantes evalúan las calificaciones de los candidatos y votan por el candidato que mejor refleja sus propios valores políticos. Una teoría alternativa del voto democrático es la “Teoría Retrospectiva del Voto”. En contraste con la prospectiva teoría romántica de la democracia, la teoría retrospectiva ve a los votantes como evaluadores del rendimiento anterior de los líderes. Los votantes no necesitan estar informados o comprometidos como requiere la teoría romántica de la democracia. Identifican el buen o mal rendimiento del gobierno en base a cómo ha impactado sus vidas. Los votantes retrospectivos aprueban o desaprueban el rendimiento anterior, lo cual resulta un poderoso instrumento de rendición de cuentas electoral. El voto retrospectivo induce a los líderes a esforzarse por buenos resultados económicos para poder mantener sus cargos. En esencia, y quizás sin elegancia, no es la ideología política sino una mirada al espejo retrovisor lo que mejor explica por qué votamos como lo hacemos.

Bernie Sanders y Cuba

Es incomprensible que después de los más de 100 millones de muertos causados por el comunismo, los enormes perjuicios causados a la humanidad y el rotundo fracaso económico del modelo socialista, hayan personas como el senador Bernie Sanders que defienden proyectos parecidos o similares, al de la extinta Unión Soviética y Cuba. El apóstol cubano José Martí escribió, “La ignorancia mata a los pueblos”. El premier británico Winston Churchill dijo, “El vicio inherente al capitalismo es el desigual reparto de la riqueza; la virtud inherente al socialismo es el equitativo reparto de la miseria”. El señor Sanders tiene todo el derecho a pensar y expresarse como dictan sus convicciones, pero aquellos que no piensan como él tienen el deber de exponer sus puntos de vistas. Callar no es una solución, la complicidad del silencio no ayuda a resolver los problemas ni a aclarar entuertos.