El orden post-coronavirus requiere democracias fuertes

Hay quienes que creen que cuanto más democráticos sean los países, más seguro será interactuar con ellos. En este caso, priorizar las relaciones con los países democráticos podría beneficiar la seguridad y el bienestar nacional de los Estados Unidos. Es por eso que es necesario un diálogo serio en la era posterior a COVID-19. Las divisiones republicanas/demócrata y Trump/anti-Trump deben dar paso a algo significativamente más positivo. Esto es una responsabilidad que ambas partes deben tomar. Pero este debate debería existir más allá de los Estados Unidos, más cuando tantas democracias se encuentran bajo la amenaza de corrientes anti-liberales y autoritarias.

Taiwán. Una reflexión

Con el transcurso de los años la rivalidad entre la China Libre, Taiwán, y la comunista ha crecido, realidad que se aprecia aun más en el contexto de la pandemia del Coronavirus. Taiwán atajo con éxito las consecuencias del virus, y hasta denunció la negligencia de la Organización Mundial de la Salud, OMS, en el manejo de la situación. Tanto Pekín como Taipéi tienen presencia en América Latina. La política de una sola China, auspiciada por la primera implica el reconocimiento de que existe un único estado en el mundo llamado China, cuyo representante es el gobierno de Pekín, propuesta que aceptan los países que mantienen relaciones diplomáticas con Pekín y no con Taiwán, a la que China considera parte del territorio nacional.

Donald Trump y Herbert Hoover

Noviembre está a la vuelta de la esquina. ¿Quién “pagará” en el terreno electoral por los 130,000 muertos proyectados, por los millones de desempleados y por el cierre de miles de empresas provocados por el “Covid-19”? Creo que el presidente Donald Trump. Le pasarán la cuenta, aunque él no tenga la culpa del maldito “virus chino”. Ya se sabe que los electores, grosso modo, votan con la memoria del periodo anterior.

¿Coronavirus, arma biológica o cuento chino?

Para ser elegido director de la Organización Mundial de la Salud desde 2017, el microbiólogo Tedros Adhanom recibió todo el respaldo de China. La OMS tardó hasta el 30 de enero de 2020 en admitir que el coronavirus se contagia de persona a persona. Hoy sabemos gracias a un estudio de la Northeastern University, que el virus de Wuhan ya circulaba en las calles de New York a comienzos de febrero. El Presidente Trump confirmó a finales de abril  que su país ha sido atacado, y aseguró que están llevando adelante las investigaciones pertinentes. Y su administración ha reconocido que todas las instituciones científicas americanas que trabajan arduamente para encontrar un tratamiento y vacuna contra el coronavirus se encuentran hoy bajo ataque cibernético. Este voraz y enigmático síndrome respiratorio no estaría causando que en las hospitales se vivan episodios nunca antes vistos, en los que personas que entran por su cuenta caminando y hablando estén en cuestión de minutos conectadas a un respirador. Y que hasta ahora no sepamos qué otros efectos a largo plazo pueda tener. Una horrible pesadilla ha dejado de ser ciencia ficción.

Si quieres hacer las cosas mal, aprende de los bolivianos

Los bolivianos, de ser los más revoltosos de América Latina y haber ocasionado más golpes de estado y cambios de presidentes que ningún otro país en el mundo en el mismo tiempo, decidieron volverse en ejemplares demócratas, respetuosos de una constitución política que nunca leyeron ni la leerán porque la mayoría es analfabeta. El gobierno boliviano actual comenzó con aplausos y apoyo internacional, sin embargo, en un tiempo récord, ha logrado untarse de antipatía. La política es el arte de lo posible, todo lo que hicieron o no hicieron se puede corregir, pero están corriendo tras el viento. Cada segundo que pasa su situación se torna más débil y si continúan como hasta ahora, que no les quepa la menor duda de que los neocomunistas volverán al poder.

LA ONU

Manipulación, corrupción e ineficiencia. Si fuese posible crear un robot capaz de ser funcionario civil, creo que haríamos un gran bien, ya que las Leyes de la Robótica le impedirían dañar a un ser humano, lo incapacitarían para la tiranía, la corrupción, la estupidez y el prejuicio.

Con la Constitución y leyes de la dictadura no hay democracia y es imposible la transición en Bolivia

La resistencia civil del pueblo boliviano logró la salida del dictador Evo Morales que renunció el 10 de noviembre pasado. Llegó al poder por 5 años sin derecho a reelección y permaneció 13 años, 9 meses y 18 días continuos, como parte del socialismo del siglo XXI o castrochavismo. Liquidó la República y la democracia, masacró, encarceló, exilió, institucionalizó la corrupción y construyó un narcoestado. Con su renuncia y fuga salió el dictador pero no la dictadura, pues están en vigencia su constitución, leyes, órganos del poder, asambleístas, jueces, fiscales y todo el sistema -como estructura del estado y como estructura criminal- que hacen imposible la democracia y la transición. Ya no hay dictador pero hay dictadura y mientras se mantenga la constitución del estado plurinacional y no se restaure la República la transición es imposible, el mantenimiento de la dictadura está asegurado y el retorno del dictador es una amenaza real.

Destape: Coronavirus y Naciones Unidas

La “política de acción afirmativa de Naciones Unidas o cualquier otra entidad, al conferir ciertas oportunidades a los segmentos sociales más desfavorecidos, disminuye la equidad, calidad e integridad de sus prestaciones”. Los cuestionamientos a la Organización Mundial de la Salud por su conducta en relación al coronavirus y la República Popular China quizás conduzcan a una reforma a fondo de la forma en que se seleccionan los ejecutivos de la ONU, es fácil apreciar que no solo se juega con los derechos de los otros sino con la vida de todos.

Les Luthiers

Los Luthiers son payasos que no visten de payasos ni se colocan la nariz roja. Hacen un humor inteligente, a veces absurdo, a base de equívocos, retruécanos y autodegradación. El público adora la autodegradación. Si hay algo insufrible es la petulancia. Pero son payasos que desempeñan roles. Marcos Mundstock era el “Cariblanca”, el clown perfecto. Era elegante, decía cosas más o menos sensatas con su bien impostada voz de barítono, y le daba pie a Daniel Ravinovich –otro de los fundadores- para que pudiera fungir de payaso “Augusto”. Ravinovich murió en el 2015. Tuvo una creatividad asombrosa. Adiós, maestro Mundstock. El mejor homenaje que puede hacerle el grupo es continuar haciendo reír a todos.